El hambre y la obesidad, matan

Ayer martes, mientras nos preparábamos para los últimos encuentros de futbol eliminatorios para el mundial Rusia 2018, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hicieron público el Informe “Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe 2017”. Dentro de este informe la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) concluye que el hambre aumentó 6% en América Latina y el Caribe en 2016, mientras la obesidad y el sobrepeso siguen al alza en la región y ya provocan más muertes que el narcotráfico y el crimen organizado.

Después de nueve años de progresivas mejoras en el tema, el número de personas que padecen hambre se incrementó 2.5 millones en 2016 respecto del año anterior y alcanzó los 42.5 millones, el 6.4% de la población latinoamericana.

Si bien los niveles de hambre siguen siendo bajos en América Latina y el Caribe en comparación con otras regiones del mundo, hay señales de que la situación se deteriora, especialmente en Sudamérica, donde el hambre creció desde 5% en 2015 a 5.6% en 2016. En Mesoamérica la desnutrición afectó al 6.5% de la población en 2016 y en el Caribe al 17.7%, la subregión con el porcentaje más elevado pese a que el año pasado el hambre no aumentó. Por países, los datos confirman la heterogeneidad que existe en la región, con un primer grupo formado por Brasil, Cuba y Uruguay donde el hambre es inferior a 2.5%, señaló la FAO. Los siguen Argentina, Barbados, Chile, México y Trinidad y Tobago, con tasas igual o inferiores a 5%. Hay un grupo de varios países que presentan porcentajes de desnutrición superiores a 20%, como Antigua y Barbuda, Bolivia y Granada. Haití es, un año más, el país con los índices más altos de hambre, afectando a casi el 47% de su población, casi cinco millones de haitianos, unos dos tercios de todos los hambrientos del Caribe. En Venezuela, la desnutrición pasó del 9.1% en el trienio 2013-2015 al 13% en los años 2014-2016.

De mantenerse esta tendencia, la región no cumplirá la meta de erradicar el hambre y la malnutrición en 2030 fijada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Paralelamente al hambre, el sobrepeso y la obesidad constituyen un “problema desbocado” en la región y las enfermedades asociadas a esta situación, como la hipertensión y la diabetes, se han convertido en la principal causa de muerte.

Según las últimas cifras, un tercio de los adolescentes y dos tercios de los adultos de la región sufren sobrepeso u obesidad. Sobre los niños, el informe refleja que 7.4% de los menores de 5 años en Sudamérica sufre ese problema, porcentaje que desciende a 6% en Centroamérica y a 6.9% en el Caribe. Los Estados deben trabajar en políticas de prevención y educación a la población y, tener un plan con acciones inmediatas para revertir estas cifras.

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